¿Qué diferencia hay entre salario bruto y salario neto?
El salario bruto es lo que te corresponde antes de aplicar ningún descuento. Es la cifra que suele aparecer en tu contrato, normalmente en euros brutos al año.
El salario neto, o líquido a percibir, es lo que te ingresan después de restar las deducciones. Es la cifra que ves en tu cuenta.
Un ejemplo con cifras redondas. Es solo un ejemplo.
- Tu contrato dice 24.000 € brutos al año en 12 pagas.
- Bruto mensual: 24.000 ÷ 12 = 2.000 €.
- Seguridad Social (6,35 %, sin contar el MEI): 127 €.
- IRPF (suponiendo un 12 %): 240 €.
- Líquido a percibir: 2.000 − 127 − 240 = 1.633 €.
Si en vez de 12 pagas tu contrato tiene 14, los 24.000 € se reparten entre 14 y cada paga es menor. Fíjate siempre en el número de pagas.
¿Qué descuentos hacen que cobres menos?
Son tres tipos de descuentos. Los dos primeros aparecen en casi todas las nóminas.
Cotizaciones a la Seguridad Social
Son la parte que pagas tú para financiar tus futuras prestaciones: paro, bajas, jubilación. Se calculan aplicando unos porcentajes a tu base de cotización. Con carácter general son:
- Contingencias comunes: 4,70 %.
- Desempleo: 1,55 % en contrato indefinido y 1,60 % en contrato temporal.
- Formación profesional: 0,10 %.
- MEI: un pequeño porcentaje adicional que se actualiza cada año.
Comprueba siempre los porcentajes del año en curso.
Es un anticipo del impuesto sobre la renta. Tu empresa la calcula cada mes y la ingresa en Hacienda por ti. No es igual para todos, porque depende de tu salario anual previsto y de tu situación personal y familiar.
No es un impuesto extra. Se regulariza en la declaración de la Renta, donde puede salirte a devolver o a pagar.
Otras deducciones
Solo aparecen cuando corresponden. Por ejemplo, anticipos de nómina, embargos, cuotas sindicales o seguros. Todas deben tener una causa que puedas identificar.
¿Por qué dos trabajadores con el mismo salario bruto pueden cobrar diferente?
Porque el bruto es igual, pero los descuentos no. Estos son los motivos más habituales:
- Retención de IRPF distinta: es la causa más frecuente.
- Situación personal y familiar: hijos, discapacidad u otras circunstancias que has comunicado a tu empresa en el modelo 145 hacen que la retención baje.
- Tipo de contrato: el porcentaje de desempleo es distinto en un contrato indefinido y en uno temporal.
- Pagas extra prorrateadas o no: si van prorrateadas, cobras más cada mes. Si no, el líquido mensual es menor, pero el mes de la paga cobras más.
- Deducciones adicionales: un embargo o un anticipo cambian el líquido sin cambiar el bruto.
¿Por qué un mes puedo cobrar menos que otro?
Que tu líquido cambie de un mes a otro no siempre es un error. Suelen ser estas causas:
- Horas extra o complementos: solo aparecen los meses en que se generan.
- Baja médica: durante la baja cobras una prestación que suele ser inferior al salario, salvo que tu convenio complete la diferencia.
- Vacaciones: según tu convenio, algunos pluses pueden no abonarse en esos días.
- Pagas extraordinarias: el mes en que se pagan, el líquido sube.
- Regularización del IRPF: si cambian tus circunstancias o tus ingresos, tu empresa ajusta la retención.
- Retribuciones variables o atrasos: pueden hacer que un mes cobres más y otro menos.
Si quieres repasar qué es cada concepto, tienes la guía de las partes de una nómina.
¿Cómo puedo saber si lo que me han descontado es correcto?
Haz esta comprobación en cinco pasos.
- Compara el salario de la nómina con el de tu contrato y tu convenio.
- Revisa los conceptos y las bases de cotización.
- Comprueba las cotizaciones aplicando los porcentajes a la base. Revisa también que el IRPF sea razonable para tu salario y tu situación familiar.
- Busca deducciones que no reconozcas y pregunta por ellas.
- Compara con las nóminas de meses anteriores. Fíjate en lo que ha cambiado.
Para hacer la prueba con tus cifras, usa nuestra calculadora de salario neto.
¿Cobrar menos del bruto significa que la nómina está mal?
No. Que el líquido sea inferior al bruto es lo normal. Siempre habrá cotizaciones y retención de IRPF.
El problema sería otro: que los descuentos estén mal calculados o que falte algún concepto salarial que te corresponde. Eso sí hay que reclamarlo.
Si prefieres que revisemos tu nómina por ti, mira nuestros planes de revisión.




